sábado, 10 de enero de 2015

El Camino del Cielo - Vuelta a los Mallos de Riglos desde Riglos

Riglos es sin duda el paraíso de los escaladores que vienen "en manada" a escalar alguna vía de los Mallos, nosotros no venimos a escalar, venimos a hacer un recorrido espectacular que rodea los Mallos e incluso los supera en altura.


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Fecha: 10 de Enero de 2.015
Duración: 00:00 h - Aparcamiento (Riglos)
00:15 h - Circo de los Mallos
00:40 h - Collado del Mallo Firé
01:10 h - Mirador de Espinable
01:55 h - Confluencia con la GR-1
02:10 h - Aparcamiento (Riglos)
Desnivel: unos 400 metros en ascenso y los mismos en descenso.
Ruta: Aparcamiento - Circo de Verano - Collado de Firé - Pradera de Ventuso - Mirador de Espinable - Pradera de Ventuso - Conexión Camino Hoya de Huesca - Aparcamiento
Dificultad: Fácil +. Pendiente fuerte en la subida del Circo de Verano.

Acceso: Desde Zaragoza, coger la autovía  A-23  hasta Huesca, antes de entrar en Huesca desviarnos hacia Ayerbe por la  A-132 , varios kilometros después de pasar Ayerbe desviarnos a Riglos por la  HU-310 , una vez en el pueblo llegar hasta el aparcamiento que hay frente al Refugio de Riglos y aparcar.

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Comenzamos la ruta en el pueblo de Riglos, a unos 650 metros de altitud. Ya en el aparcamiento encontramos unos paneles informativos sobre nuestra ruta.



También desde aquí podemos ver, impresionantes, los Mallos de Riglos. Hoy los superaremos en altura.


Ahora nos adentramos en las empinadas calles de Riglos y, cada cual por donde quiera, nos dirigimos hacia el Mallo Pisón. Hay que ir con tendencia hacia la izquierda.



Al salir del pueblo, desembocaremos en este ancho sendero que bordea el Mallo Pisón.


Un vistazo al entrono, al haber anticiclón el día es radiante. A la derecha se ve la Peña Rueba.


Sobre nuestras cabezas se alzan impresionantes los Mallos. Ahora entiendo porque vienen aquí tantos escaladores.


La niebla parece querer entrar desde el Embalse de la Peña, no lo conseguirá.


Y cuando llevamos entre 10 y 15 minutos de ruta, entramos en el Circo de los Mallos, también conocido como Circo de Verano. Por aquí nos toca subir ahora (marcado en azul la parte final). A nuestra izquierda, el Mallo Firé.



La subida está marcada con pintura de  PR (blanca y amarilla) y del Camino del Cielo (azules).
Este es sin duda el tramo más duro del recorrido, no hay tregua. El camino va trazando zetas, primero va pegado a las paredes de la derecha (ojo piedras) y después se acerca más al Mallo Firé.
Para distraernos un poco, contemplamos las inmensas paredes donde están los buitres.


Mas o menos cuando llevamos la mitad de subida por el circo, saco esta foto, podemos ver todo lo que llevamos ascendido.


Al ir aumentando de altura, también van aumentando las vistas, comienza a asomar el Moncayo, la montaña mágica de los maños.


Tras 40 minutos de dura subida llegamos al Collado de Firé (850 m). Aquí paramos unos minutos para comer algo y disfrutar de las vistas hacia el circo. Además en este punto encontramos unas señales con la dirección a seguir, ahora abandonamos el PR (marcas blancas y amarillas), tendremos que seguir las marcas azules del Camino del Cielo.



Tras descansar unos minutos, reemprendemos la marcha. Para llegar al collado, el sendero se había alejado algo del centro del circo, pero ahora traza una diagonal que hará que volvamos a él.


Véis, ya estamos de nuevo en el centro. La alegría del llaneo a durado poco y ahora volvemos a ganar altura por fuerte pendiente.


Seguimos ganando altura dirección Este, por lo menos el entorno es espectacular y nos distraemos, porque la subida se las trae...


Al fin, tras recorrer algún tramo más arbolado, la pendiente cede y llegamos a un pequeño llano, ¡ya casi estamos!


Tras 1 hora y 10 minutos de marcha, llegamos a las praderas de Ventuso (1.015 m). En el centro de la imagen destaca el Refugio Roseta, que nos puede servir si el tiempo es malo.


Ahora nos dirigimos a el Mirador de Espinable el punto con mejores vistas de toda la ruta, simplemente espectacular. Para llegar al mirador nos desviaremos a la derecha y ya habremos llegado, se ve desde las praderas.


Las vistas son de escándalo. Ojo no asomarse demasiado.





Tras almorzar y descansar un buen rato comenzamos el descenso.
Volvemos a las praderas de Ventuso, pero ahora vamos hacia la derecha (Este), ya que habíamos venido por la izquierda (Oeste).


Poco a poco nos vamos alejando de los mallos principales y nos vamos acercando a otros que no dejan de ser impresionantes, por ejemplo, el Mallo Colorado


También si nos fijamos, podemos ver Riglos, muy abajo.


Seguimos descendiendo poco a poco en dirección Este, ahora nos acercamos a unos mallos mas pequeños.


Ahora la senda se introduce en la vaguada que hay entre estos mallos más pequeños y el Mallo Colorado, en dirección sur. El sendero sigue estando muy bien marcado.


Podemos tomar como referencia el centro de observación de aves que hay en el montecito de enfrente. Recomiendo hacerle una visita.


De nuevo podemos ver la cara sur (la que da a Riglos) de los mallos, además también aparece de nuevo la Peña Rueba.


A los 45 minutos de descenso nos juntamos con el Camino Natural de la Hoya de Huesca, la GR-1, que, ya por pista, va hacia Riglos.
Unos metros antes, habremos pasado junto a unos abrevaderos donde hace unos años encontramos una culebra de agua.


Un poco más adelante, echamos un vistazo hacia la zona por donde hemos bajado hasta aquí, la señalización en azul es aproximada.


La pista desciende suavemente en dirección Riglos (Oeste) pasando junto a pequeños campos; precisamente si nos asomamos a alguno de estos tendremos una panorámica completa de casi todos los Mallos de Riglos.


A los lados del camino encontramos bastante señalización e información de la GR-1. ¡Ojalá algún día pueda recorrerla entera!.



La pista también pasa junto a algunos huertos, señal de que ya casi estamos en el pueblo.


Y en algo menos de 15 minutos desde la confluencia con la GR-1 llegamos a Riglos. Solo nos queda callejear un poco para llegar al aparcamiento y cerrar esta espectacular circular.




El descenso desde el mirador nos costó 1 hora, cerrando la circular en 2 horas y 10 minutos. 

Espero que os haya gustado.
¡Hasta la próxima!

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