miércoles, 17 de julio de 2019

Palas (2.974 m) desde la Sarra por la chimenea Ledormeur

El Palas es uno de los picos más emblemáticos del valle de Tena y del Pirineo Aragonés. Tanto por llegar casi a los tresmil metros como por su aspecto fiero se mire desde donde se mire y por la dificultad de todas sus vías es uno de los grandes deseados por todos los pirineístas.
Cuando José Luis me ofreció ascender a este magnífico pico no me lo pensé dos veces, y aunque estaba de exámenes pensé que esa oportunidad no podía dejarla pasar, ahora sé que acerté de pleno. Así pues junto con algunos compañeros del CN Helios pusimos rumbo al valle de Tena para intentar asaltar la cumbre de este coloso. La ascensión será larga y exigente, pero atravesaremos lugares mágicos como el valle de Aguas Limpias y los ibones de Arriel; además, las vistas desde la cima compensan el esfuerzo. ¡A por él!



Acceso: desde Zaragoza, tomamos la  A-23  hasta Sabiñánigo; allí nos desviamos hacia Biescas siguiendo la  N-260 . Cuando llegamos a esa localidad seguimos hacia Escarrilla y Sallent de Gállego por la  A-136 . Entramos a Sallent y seguimos las indicaciones que nos sacan del pueblo y nos llevan por una carreterita hasta el embalse de la Sarra. Aparcar junto al bar-asador.

Fecha: 23 de Junio de 2019
Duración: horarios sin paradas
00:00 h.- La Sarra
00:20 h.- Llano de Tornalizas
00:50 h.- Paso del Onso
01:15 h.- Desvío a los ibones de Arriel
02:30 h.- Ibón bajo de Arriel
03:00 h.- Ibón alto de Arriel
04:15 h.- Chimenea Ledormeur
05:15 h.- Cima del Palas (2.974 m)
06:00 h.- Chimenea Ledormeur
06:45 h.- Ibón alto de Arriel
07:05 h.- Ibón bajo de Arriel
08:05 h.- Desvío a los ibones de Arriel
09:05 h.- La Sarra
Desnivel: 1.681 metros acumulados en ascenso y los mismos en descenso.
Longitud: 19,89 km entre ida y vuelta.
Itinerario: Embalse de la Sarra - Llano de Tornalizas - Paso del Onso - Llano Cheto - Desvío a los ibones de Arriel - Ibones de Arriel - Chimenea Ledormeur - Cima del Palas - Chimenea Ledormeur - Ibones de Arriel - Desvío ibones de Arriel - Llano Cheto - Paso del Onso - Llano de Tornalizas - Embalse de la Sarra. Track
Dificultad: Difícil. Ascensión larga y con un desnivel importante, además que nos enfrentamos a terreno de alta montaña con pedreras y trepadas expuestas; además ascenderemos por la chimenea Ledormeur, que sin ser difícil (II) requiere atención y experiencia.



Comenzamos a caminar desde la Sarra (1.440 m) cuando el reloj apenas marca las 8 de la mañana. Cruzamos el puente de las Faxas y tomamos el popular sendero de subida al refugio de Respomuso.



Durante un buen rato vamos haciendo pequeñas subidas y bajadas junto al río Aguas Limpias, que baja con bastante agua debido al fuerte deshielo de estos días.



Tras unos 20 minutos llegamos al llano de Tornalizas (1.480 m). Lo atravesamos para rápidamente ganar algo de altura y seguir adentrándonos en el valle en dirección norte. Sabiendo que tenemos todo el día llevamos un ritmo bastante cómodo, que los excesos se pagan...



A continuación cruzamos el barranco de Balsaroleta, que baja de la zona del pico Ferraturas. Esta zona así como todo el camino a Respomuso es azotada en invierno por las aludes, así que mucho ojo.



Nos adentramos en un bonito hayedo (en algunos mapas marcado como la Selva de la Laña) donde a estas horas apenas entra la luz. A nuestra derecha el río desciende encajonado en un profundo estrecho.



Cruzamos otro barranco, el de Garmo Negro, que baja con fuerza de la zona de Soques. Unos metros más allá pasamos junto al desvío al pico Arriel, lo ignoramos puesto que nosotros vamos a los ibones y nos desviaremos más adelante.



Tras 50 minutos de camino llegamos al Paso del Onso (1.680 m), una espectacular angostura del valle atravesada por el Aguas Limpias, que discurre encajonado entre grandes paredes.




Tras una pequeña ducha a causa del paso bajo una pequeña cascada dejamos atrás el paso y avanzamos paralelos al río buscando los primeros rayos de sol. Aquí el valle gira 90 grados y tomamos dirección Este.



Unos minutos más y el valle se abre en el conocido como llano Cheto. Hoy lo encontramos a tope de flores, las que más me llaman la atención son las "varas de San José".




Oímos el estruendo de algunas cascadas que se descuelgan por los alrededores, nosotros cruzamos el barranco de Arriel bajo algunas de ellas.



Hasta aquí pese a que llevamos 1 hora apenas hemos ganado solo 250 metros de desnivel. Pero a partir de ahora la cosa se endurece y ascenderemos de forma más fuerte.


Y tras 1 hora y 15 minutos tomamos el desvío a los ibones de Arriel (1.760 m). Así pues, abandonamos el marcadísimo sendero de la GR11 que continúa hacia Respomuso y tomamos el sendero igualmente bien marcado pero más estrecho que nos llevará hasta los ibones.



A veces por terreno despejado y a veces por terreno boscoso vamos ascendiendo en fuerte pendiente e incluso llegando a apoyar levemente las manos. Lógicamente al ir subiendo la vista va mejorando.



El sendero se bifurca (aunque casi es inapreciable), el de abajo nos deja en el curso del barranco de Arriel mientras que el de arriba hace lo propio unos 20 metros más arriba, en cualquier caso cruzamos ayudados de los hitos.



Tras cruzar afrontamos una buena subida por la pedrera para después trazar una media ladera ascendente hacia el desagüe de los ibones. Si seguimos los hitos encontraremos senderillo (hay dos, aunque el de la izquierda es más cómodo).


¿No está mal la subida eh? Realmente pese a la apariencia se deja hacer bastante bien.



Espectacular esta zona del valle de Tena... y qué vistas: Collarada y la zona de Ip, el valle de Aguas Limpias, Musales, la Foratata, la Partacua, ...




Y como he comentado antes el sendero y algunas marcas rojas nos van llevando hacia el desagüe de los ibones, un último tramo de terreno algo incómodo y ya estamos...



Y tras 1 hora y 10 minutos desde el desvío y 2 horas y 25 minutos en total alcanzamos un primer ibón (2.145 m), de reducidas dimensiones y conectado con el de Respomuso a través de una tubería.



Tras una corta parada para picar algo y darnos crema continuamos hacia el ibón bajo. Para ello, seguimos remontando el barranco (e incluso lo cruzaremos un par de veces) y atravesamos un pequeño encajonamiento con el gigante Balaitús sobre nosotros.



Así, en unos pocos minutos llegamos al ibón bajo de Arriel (2.168 m), muy pero que muy bonito y presidido por grandes picos, entre ellos nuestro objetivo. No puedo evitar que se me escape una sonrisilla, ¡el Palas se ve tan fiero desde aquí...!



Ahora bordeamos con cuidado el ibón (no apetece pegarse un chapuzón) para dirigirnos al ibón alto.



Y ya en la cola del ibón bajo nos toca cruzar el barranco que viene del resto de ibones, con lo bravo que baja solo me queda decir ¡bendito goretex!.



Dejando a la izquierda la presa del ibón alto vamos avanzando por un vallecito donde encontramos los primeros neveros importantes, caminamos con cuidado de no meternos en ningún agujero.



Aparece de repente el ibón alto de Arriel (2.232 m), que aún tiene hielo flotando sobre sus aguas. Han sido 25 minutos de subida cómoda desde el ibón bajo. Hasta aquí han sido 3 horas de ruta accesible para casi todo el mundo... 



Pero a partir de ahora la subida se torna mucho más difícil: un fuerte repecho nos dejará a los pies de la famosa chimenea Ledormeur (II), que nos dará acceso a la parte alta y de allí ascenderemos por una canal hasta la cima.


Hacemos una parada para poner crampones y comenzamos a subir por el nevero hacia el Palas. Serán casi 200 metros de desnivel bastante exigentes, y con el extra de ir al loro de un posible resbalón.



Vamos desviándonos a la izquierda para evitar las paredes que tenemos sobre nosotros y apuraremos hasta el final de la nieve aunque la subida se pone bastante dura.



Ya fuera del nevero seguimos subiendo con tendencia a la derecha (hay que dejar a la izquierda el Piton von Martin) por una ladera muy inclinada de terracitas de hierba con piedras sueltas, vamos con cuidado ya que este tipo de terrenos son traicioneros.


Sobre la cota 2.550 reaparece la nieve, ahora iremos ascendiendo en busca de la chimenea Ledormeur, que prácticamente no se ve hasta que la tienes delante. Además la plaquita que la marcaba ha desaparecido.



La nieve estaba ya bastante blandita y esta subida se me hizo durilla, además a mí llevar los crampones me supone estar muy alerta y estresarme jejeje, ¡tengo ganas de llegar a roca firme!.


Por fin alcanzamos la zona de roca blanca donde comienzan las trepadas (I+). Trepamos primera hacia la derecha aprovechando la excelente adherencia de la roca y más tarde nos vamos caminando para la izquierda tras salir a una pequeña vira desde donde ya vemos la chimenea.


Si no nos hemos ido mucho (dicen de que es la tercera chimenea y que si se ve durante la subida es que no es esa) llegaremos a la base de la chimenea Ledormeur (II) (2.730 m). Llevamos 4 horas y 15 minutos.


El primer tramo de la chimenea es el más vertical y encontramos pasos de II, más adelante la cosa tumba y la dificultad disminuye a I+, siempre con multitud de agarres para pies y manos. La verdad es que sin ser yo un experto en las trepadas la subida no me resultó difícil, aunque ojo, tampoco digo que sea una tontería.



Salimos de la chimenea (2.810 m) y vemos lo que resta hasta la cima. Primero una zona semiherbosa bastante inclinada donde seguimos rastros de senda e hitos.



El ambiente desde aquí arriba es soberbio, ya quisieran muchos tresmiles esta verticalidad...



Y a continuación tras bordear la pared entramos en una canal bastante descompuesta que hoy salvamos por los laterales (I) debido a la presencia de algunos neveros. Parece que la subida no acaba nunca...



Y por fin tras salir de la canal vemos el punto más alto a nuestra izquierda, ¡ya no queda nada!. 


Hacemos las últimas trepadas por grandes bloques y alcanzamos la cima del Palas (2.974 m). La subida ha resultado dura, al final 5 horas y 15 minutos desde la Sarra. La cumbre es pequeña y apenas cabemos todo el grupo: felicitaciones y satisfacción, ¡vaya picacho hemos subido!


Vistas impresionantes: el Balaitús, los ibones de Arriel y al fondo el valle de Tena.

Los ibones de Arriel y los de Arrémoulit, y el precioso Midi d'Ossau.

Y hacia el Norte el lago de Artouste y la zona de Gourette.

De nuevo el Midi d'Ossau, ¿el pico más bonito del Pirineo?

Tras comer en la cima y descansar un buen rato comenzamos el larguísimo descenso hasta el coche. Primero descendemos la canal con muchísimo cuidado, los errores no están permitidos ya que sin ser difícil sí es muy expuesta.



Y después descendemos la chimenea Ledormeur (II), algunos destrepando como es mi caso y otros rapelando. El único punto conflictivo es cuando hacia mitad de bajada la chimenea parece continuar a la derecha, pero un aspa nos indica que no es por allí y que debemos continuar pegados a la pared de la izquierda. Si se está acostumbrado a destrepar y no se tiene vértigo se puede bajar perfectamente sin rapelar, basta con ir calmado y buscando las presas.



Nos plantamos en la base de la chimenea tras 45 minutos desde la cima y 6 horas en total. Descendemos con cuidado al nevero y nos aprovechamos del estado de la nieve para bajar rápidamente clavando talones.



Así, siguiendo la ruta de subida, llegamos al ibón alto de Arriel (2.232 m) tras 6 horas y 45 minutos de ruta. El reloj ya marca las 6 de la tarde por lo que sin detenernos demasiado continuamos descendiendo.




Seguimos hacia el ibón bajo por el vallecito, que ahora está a tope de marmotas tomando el sol. Todos los torrentes bajaban más crecidos que esta mañana debido al calor del día, ¡ojito!.



20 minutos más tarde pasamos por el ibón bajo de Arriel (2.168 m) y a continuación tomamos el sendero que nos devolverá a la GR11 (el mismo que a la subida). Nos despedimos del Palas...



Es tarde y las piernas empiezan a quejarse, contando paradas llevamos ya más de 10 horas; y teniendo en cuenta que ayer me quedé estudiando hasta tarde y he dormido solo 3 horas el cansancio empieza a aparecer.



Después de bajar la pedrera y cruzar el barranco de Arriel la senda desciende hacia el río Aguas Limpias, pasamos por el desvío a los ibones de Arriel (1.760 m) y continuamos por la GR11. 



Al igual que a la subida (pero a la inversa) pasamos por el llano Cheto, el paso del Onso y el llano de Tornalizas; la verdad es que parece que hayan alargado el camino, no llegamos nunca.


Y por fin, con las últimas luces llegamos a la Sarra (1.440 m), cerrando la ruta. Han sido algo más de 9 horas andando (3 horas y 50 minutos de descenso) y 13 horas y 30 minutos contando paradas. Llego al aparcamiento tieso, ha sido una jornada extraordinaria por la belleza del Palas pero también por la dureza del recorrido.


Espero que os haya gustado. ¡Hasta la próxima!