miércoles, 14 de noviembre de 2018

Bachimaña por el ibón de Coanga y las Balsas de Lumiacha, circular desde el Balneario de Panticosa

Llevo dos semanas de universidad y la cabeza ya me pide monte, así que ni corto ni perezoso aprovecho el finde para acercarme con mi padre al balneario de Panticosa, un sitio al que cuanto más voy más ganas me dan de volver.
Planeo a última hora una circular por la zona de Bachimaña, subiremos por el solitario camino de las balsas de Lumiacha y de paso veremos el ibón de Coanga (este sí que es muy poco visitado) y bajaremos por el archiconocido GR-11 de vuelta al balneario. Además la ruta se hace de sobra en una mañana y no es muy exigente, ¡a disfrutar!.


Acceso: Desde Zaragoza tomamos la  A-23  hasta Sabiñánigo. Allí, nos desviamos por la  N-260  hasta Biescas, donde seguimos por el valle de Tena por la  A-136 . Pasado el embalse de Búbal tomamos la  A-2606 , pasar Panticosa y continuar hasta el balneario.

Fecha: 29 de Septiembre de 2018
Desnivel: 782 metros acumulados en ascenso. Los mismos en descenso.
Duración: 00:00 h.- Balneario de Panticosa
00:40 h.- Desvío clave a Lumiacha
00:55 h.- Balsa de Lumiacha
02:00 h.- Ibón de Coanga
02:25 h.- Refugio de Bachimaña
03:15 h.- Llano de Bozuelo
03:50 h.- Balneario de Panticosa
Longitud: 10,21 km en total.
Itinerario: Balneario de Panticosa - GR-11 - Camino Machos - Balsas de Lumiacha - Barranco de Labaza - Ibón de Coanga - Refugio de Bachimaña - Ibón de Bachimaña Inferior - GR-11 - Cuesta del Fraile - Llano de Bozuelo - Cascadas del Caldarés - Balneario de Panticosa.
Dificultad: Fácil +. Requiere saber seguir los hitos, técnicamente no hay ninguna dificultad.



Nuestra ruta comienza en el balneario de Panticosa (1.639 m). Pasamos junto al Gran Hotel en busca del GR-11; pero antes como siempre nos asomamos al ibón de los Baños, vigilado por los tresmiles de la zona.



Así pues abandonamos el complejo por las escaleras de casa Belio, junto al barranco de Brazatos.




Tan solo caminaremos por el GR-11 durante unos minutos en los que ascenderemos suavemente por terreno arbolado.



Tras 10 minutos escasos tomamos el desvío hacia los ibones Azules y los de Bachimaña. Abandonamos pues la GR-11 (el cartel está desfasado).



Cruzaremos la tubería por primera vez. El sendero se aproxima al barranco de Bozuelo sin apenas ganar altura y nos proporciona las primeras vistas hacia los picos del entorno.



Y llegamos a otro desvío, nosotros continuamos hacia Bachimaña por el "camino de los Machos". Ahora sí que sí el sendero (muy bien hecho por cierto) comienza a ganar altura de forma más notable a base de trazar algunas zetas.




Aunque es difícil dejar de mirar hacia lo alto, bajo nuestros ojos también hay belleza y vida que apreciar...



Cuando llevamos unos 35 minutos de recorrido pasamos de nuevo junto a la tubería, que aquí avanza sobre unos característicos pilares de piedra.


Ahora prestamos mucho atención porque, tan solo unos metros más adelante, encontramos el desvío clave hacia Lumiacha (1.890 m), que no está indicado. Una traza poco marcada pero lo suficiente como para verla a simple vista sale en un recodo del sendero principal, que sigue hacia la izquierda.



A partir de ahora entramos en una zona las zonas más tranquilas del entorno del balneario. Avanzamos por terreno rocoso guiados por los numerosos hitos.



Paisaje de 10 y día de 10. Impresionante. 



Así, tras 15 minutillos desde el desvío y 55 desde el balneario, alcanzamos la primera balsa de Lumiacha (1.950 m). Pequeñita pero en un entorno muy cuco. Hacemos una pequeña parada.


Continuamos. Ahora el sendero se desdibuja ligeramente, aunque siguiendo los hitos y prestando atención a las trazas se senda nos encaminamos a un pequeño paso entre dos grandes bloques de piedra por el que abandonamos el rellano de la charca.



Seguidamente nos vamos a la derecha (este) y comenzamos a ascender "todo tieso" por una pedrera con fuerte pendiente.



Muy por debajo de nosotros vemos la segunda charca de Lumiacha. No bajamos hasta ella sino que continuamos siguiendo los hitos, que se introducen en una pequeña vaguada.




Tras haber ganado más de un centenar de metros desde la primera charca finalmente dejamos de ascender. Hacemos un descansillo aprovechando las vistazas que hay desde aquí.



Seguimos. El senderillo avanza por una preciosa repisa hacia la pared rocosa del Fraile, por la que se descuelgan varias cascadas. Además, en el otro lado vemos las zetas de la cuesta del Fraile, por allí pasaremos dentro de un rato.




Tras ignorar un sendero que sale hacia la derecha (y que, según he leído, conectaría con el GR-11 cerca de los ibones de Brazato tras cruzarse también con la senda a Labaza); nos adentramos en la cuenca del barranco de Labaza.



Así, tras un ligero ascenso, alcanzamos una praderita (2.175 m) con una pequeña construcción. Un pequeño puente ayuda a cruzar el barranco de Labaza. Después seguimos ascendiendo ya en busca del ibón de Coanga.



Tras trazar una gran lazada para salvar una zona rocosa, el sendero va alcanzando pequeños rellanos entre repecho y repecho (atentos a esta zona para la vuelta, porque aquí nos desviaremos hacia Bachimaña). También en este tramo ayuda la intuición y, como siempre, seguir los hitos.



De repente, aparece ante nosotros el ibón de Coanga (2.315 m). De dimensiones reducidas pero con mucho encanto y con un emplazamiento de diez. Además es muy poco visitado, lo que (para mí) le hace ganar aún más puntos. Nos ha costado 2 horas desde el balneario (1 hora y poco desde Lumiacha). Hacemos una parada larga, hay quien se echó incluso una siestecilla.






Para el descenso, para no bajar por el mismo sitio; iremos hasta Bachimaña y allí cogeremos la GR-11 que nos devolverá al balneario; haciendo así una circular bastante maja. 


Para ello, retrocedemos un centenar de metros por el mismo camino que la subida y, a la altura un rellano con una pequeñísima charca, tomamos una senda bien visible que sale hacia la derecha (oeste) y sube a un colladito herboso.



La senda, aunque en su inicio parezca algo vertiginosa, nos llevará cómodamente y en suave descenso hacia el refugio de Bachimaña, visible en todo momento.




Tras perder unos 100 metros de desnivel y unos 25 minutos desde el ibón de Coanga nos situamos ya en el entorno del refugio. Siempre que paso por aquí me llaman la atención los picos de la foto: son las Agujas de Bachimaña.




Aprovechamos para hacer una parada en el refugio de los ibones de Bachimaña (2.180 m). Es el segundo más moderno del Pirineo Aragonés (2012), solo superado por el de Cap de Llauset (2017), la verdad es que tiene de todo, es casi un hotelito de montaña.



Reanudamos el descenso. Tuvimos las suerte de ver un quebrantahuesos sobrevolando la zona, ¡espectacular!.




Cruzamos la presa del ibón de Bachimaña bajo (2.170 m). Al fondo vemos la presa de Bachimaña alto, bastante más grande (38 hectáreas frente a las 3 escasas del bajo); ambas construidas en el 1951.



Seguidamente conectamos con el GR-11, que nos llevará de vuelta al balneario.



Nada más dejar el entorno del refugio y los ibones, afrontamos la bajada de la cuesta del Fraile. Lleva demasiada fama para lo que realmente es: una sucesión de zetas bastante cómodas que nos hará descender 200 metros de desnivel en apenas 20 minutos.




Al final de la cuesta pasaremos cerca de la cascada del Fraile, que se desploma por la pared y ha formado un surco enorme en la roca.



Ahora caminaremos junto el cauce del Caldarés mientras seguimos perdiendo altura, aunque ahora ya de forma más suave. Por la ladera del otro lado transcurre el sendero de la ida.


Aunque el sendero es fácil encontramos algún pequeño tramo equipado con una sirga que seguro que vendrá bien si la roca está mojada. Este es el tramo de la bajada que más me gusta: agua, cascadas, roca y pinos: puro Pirineo.




Van cayendo las luces de la tarde cuando llegamos al llano de Bozuelo (1.860 m), un bonito rellano herboso junto al río rodeado por todos lados de roca. Llevamos 50 minutos desde el refugio.



Seguimos bajando y afrontamos ahora uno de los tramos más bonitos de toda la ruta: caminamos junto a las cascadas del Caldarés, que, en este tramo, avanza por terreno muy abrupto. Encontraremos alguna sirga más para asegurar algún pasito, pero sin dificultad en general.





Finalmente, tras 1 hora y 20 minutos desde el refugio, y 3 horas y 45 minutos en total, llegamos al balneario de Panticosa, a la altura de la Casa de Piedra, cerrando la ruta de hoy. Aprovechamos para echar un bocata en el refugio y vuelta para casa. ¡Una mañana bien aprovechada!



2 comentarios:

  1. Hola Jorge.

    Hace ya tiempo que le tengo echado el ojo a este Camino Machos para subir con los chicos hasta las Balsas de Lumiacha, pero con tantas opciones que hay en pirineos y fuera de ellos, este año se queda de nuevo en el tintero.

    Lo único que tengo que investigar, es ver que tal está esa zona en invierno para subir con las raquetas o los esquíes ... será cosa de preguntar a los guardas del refugio, que ellos lo saben mejor que nadie.

    Veo que las obras del embalse bajo de Bachimaña ya las han acabado, con agua está mucho más chulo.

    Un saludo

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    1. Hola Eduardo!
      Nosotros la hicimos un poco improvisada, la tenía mirada desde hace días y en el coche ibamos pensando distintas opciones, me acordé y para allí que fuimos; la verdad es que mereció la pena porque es una subida muy maja.
      Un saludo y gracias por comentar!

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